viernes, 10 de noviembre de 2006
Barberá negocia con el Archivo Nacional de París para comprar los documentos del Palacio Real, valorados en 800.000 eurosC. FERNÁNDEZ/VALENCIA

Dos días de viaje y con las máximas medidas de seguridad. Los planos del Palacio Real de Valencia se expusieron ayer en el palacio de Cervelló tras las negociaciones que ha realizado el geógrafo Josep Vicent Boira y el Ayuntamiento de Valencia con el Centre Historique des Archives Nationales de París.

Estos valiosos documentos sólo se quedarán en la ciudad durante los tres meses que dure la exposición, pero la intención que tiene el Ayuntamiento es adquirirlos. “Hemos iniciado las conversaciones con el museo francés y vamos a ver si podemos comprarlos porque es un legado importante de nuestro pasado”, explicó ayer la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, tras inaugurar la exposición.

La negociación ya ha empezado y la alcaldesa espera obtener está información gráfico muy pronto, aunque deberán comprobar si su coste es viable para la economía municipal, porque están valorados en 800.000 euros. Así lo confirmó ayer la representante del museo francés, María José Fras, quien aseguró que los planos están asegurados por esta cantidad.

Estos documentos ofrecen detalles que nunca hasta ahora se había conocido del Palacio Real ubicado en los jardines de Viveros.

Los planos se realizaron en 1802 por el ingeniero militar Manuel Cavallero y años después fueron trasladados a Francia por el mariscal Suchet, gobernador de Valencia.

Hasta ahora se conocía la primera planta del palacio, pero se desconocía las diferentes alturas que tenía, la distribución de las habitaciones y la ubicación de los patios donde descansaba la familia real. “Sin duda es un gran hallazgo y es el punto de partida para nuevas investigaciones que tengan como protagonista al que durante mucho tiempo fue la residencia de los reyes en sus estancias”, señaló el geógrafo Boira.

La residencia real acogió a los reyes de la Corona de Aragón y para comentar todos y cada uno de estos detalles Boira ha publicado un libro El Palacio Real de Valencia financiado por el Ayuntamiento.

En los años 80 se realizaron excavaciones arqueológicas en el jardín de Viveros y se demostró que allí se encontraban los cimientos de la residencia real. Sin embargo, el Ayuntamiento optó por tapar los restos y conservarlos. Ayer Barberá negó que se estuviera pensando en volver a actuar sobre los restos. “No nos lo planteamos. Además, acabamos de sacar a la luz la Almoina y todo deber ir a su debido tiempo.

cfernandez@lasprovincias.es




HISTORIA:


El preclaro abolengo histórico de este parque, su extensión y cuidada jardinería, y la misma relativa profusión de monumentos escultóricos o de otro tipo que realzan su entorno, lo convierten en el más notable de la ciudad.

Sobre el solar de su sector más antiguo se levantaba la quinta de recreo Omunya llamada Rahal, mandada construir en el siglo XI por el Rey Moro Abd Al-Aziz, y que Don Jaime el conquistador amplió y transformó en Alcázar Regio. En este palacio, luego llamado del Real, reedificado en tiempos de Pedro IV, se alojaron Juan I, Martín El Humano, Alfonso el Magnánimo y su esposa la reina Doña María, entre otros monarcas, para quienes fue una de sus residencias favoritas; circunstancialmente se alojaron también en este palacio Carlos I, Felipe II y Felipe III, en cuyas bodas con Margarita de Austria sirvió de marco admirable.

Además del extenso jardín, existía ya en el siglo XV una importante colección zoológica, precedente por tanto del actual parque zoológico instalado desde hace años en los mismos viveros municipales. Esta otra denominación con que se conoce a los Jardines del Real procede de la huerta del Vivel, por la laguna o vivero que los regaba, pero se viene utilizando en realidad desde que en 1903 este parque fue donado al ayuntamiento para plantel o viveros de árboles. Anteriormente había pertenecido a la Diputación Provincial, organismo al que había sido cedida la propiedad de los Jardines del Real por el Real Patrimonio en 1869. Su utilización como vivero está documentada ya en 1560, fecha en que Felipe II dispuso le fuesen remitidos de la Almaciga del Real de Valencia infinidad de naranjos y limoneros así como más de cuatro mil plantas florales para embellecimiento de los jardines de su Palacio de Aranjuez.

En 1810, y con motivo de la guerra de la independencia, el Palacio del Real fue enteramente derribado por presuntas razones estratégicas, salvándose de su grandiosa fábrica tan sólo algún fragmento de artesonado que se conserva en el Archivo del Reino. Hasta esa fecha fue residencia oficial de los virreyes, primero, y de los capitanes generales después. En 1814 el capitán general de Valencia, don Francisco Javier Elio, ordenó amontonar los escombros del derribado palacio real y formó con ellos dos pequeños montículos que rodeó de macizos sustentantes, sombreados de arbusto y de flores. Este es el vestigio más antiguo de los actuales jardines que, destinados a jardín de aclimatación y escuela de agricultura durante el siglo pasado, desde principios de este han ido siendo progresivamente hermoseados con andenes, emparrados, fuentes, macizos, umbráculos, cenadores, bancos revestidos de "manisetes", adornos, estatuas, etc.
Publicado por Desconocido @ 14:55
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