jueves, 14 de diciembre de 2006
Un Rector, el de la UV, de risa

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Le llaman el Rector del 3%, sólo 1.399, de las 53.584 personas del censo, le votaron en las pasadas elecciones universitarias

El actual Rector de la Universidad de Valencia, un profesor de Química llamado Francisco Tomás, comentó a la presidenta de la Academia Valenciana de la Lengua, Ascensión Figueres, que el acento agudo que ponemos en Valéncia hui sobre la “é” de Valéncia ‘es per a riure´s’.

Les explico. El acento grave, abre la vocal. El acento agudo, la cierra. Si escribimos València hay que pronunciar el nombre de Valencia según la fonética catalana y diríamos Valancia, con a. Si le ponemos el acento agudo, Valéncia, se pronuncia Valencia. Aquí, toda la vida, a Valencia le hemos dicho Valencia, nunca Valancia.

Del latín Valentia-ae, nombre de la primera declinación -de las cinco existentes en la gramática latina- Valencia nunca ha llevado ningún acento en castellano ni en valenciano, hasta que los catalanistas, en su estrategia de suplantación de nuestro idioma por el catalán, dieron la consigna de que se escribiera València, con acento grave, para que sonara a barceloní.

Los valencianistas, para que no se adulterara la genuina fonética valenciana con la precitada maniobra, reforzaron su posición de amor a la Lengua Valenciana poniéndole un acento agudo sobre la ‘é’, por lo que escriben Valéncia, sólo a los efectos de no sucumbir a la invasora imposición de la ortografía catalana.

La fonética es importante dentro de la gramática de una lengua. Es la vivacidad y vitalidad de la lengua misma. No es lo mismo, aunque se escriba igual, decir deu que déu. El deu sin acento en valenciano es 10 y el déu con acento es Dios.

De estas cosas tan científicas se ríe el rector de la Universidad de Valencia, el químico Francisco Tomás, un rector que de ciencia filológica debe tener lo que la Martirio de catedrática. Es decir, nada.

Un Rector que él sí es de risa, porque si tuviera vergüenza ajena no sería Rector, pues sólo le votó el 3 por ciento de los estudiantes de la Universidad en unas elecciones que, como en las repúblicas bananeras, se presentó él solo como candidato. Miren las cifras de su elección.

Acudieron a votar sólo 4.038 de las 53.584 personas (profesores, estudiantes y empleados) con derecho a voto. Es decir, votó sólo un 7,5 del censo. Y de este ridículo porcentaje, sólo un 3% eran estudiantes, un total de 1.424 votos de los 47.501 del censo. Sumando los votos favorables a él, sólo 1.399 de 53.584 personas le votaron Rector.

Ya me dirán dónde está su fundamento democrático y científico, donde está la abrumadora masa universitaria que sustenta su pretendida autoridad.

baltasarbueno@valenciahui.es


Le llaman el Rector del 3%, sólo 1.399, de las 53.584 personas del censo, le votaron en las pasadas elecciones universitarias

El actual Rector de la Universidad de Valencia, un profesor de Química llamado Francisco Tomás, comentó a la presidenta de la Academia Valenciana de la Lengua, Ascensión Figueres, que el acento agudo que ponemos en Valéncia hui sobre la “é” de Valéncia ‘es per a riure´s’.

Les explico. El acento grave, abre la vocal. El acento agudo, la cierra. Si escribimos València hay que pronunciar el nombre de Valencia según la fonética catalana y diríamos Valancia, con a. Si le ponemos el acento agudo, Valéncia, se pronuncia Valencia. Aquí, toda la vida, a Valencia le hemos dicho Valencia, nunca Valancia.

Del latín Valentia-ae, nombre de la primera declinación -de las cinco existentes en la gramática latina- Valencia nunca ha llevado ningún acento en castellano ni en valenciano, hasta que los catalanistas, en su estrategia de suplantación de nuestro idioma por el catalán, dieron la consigna de que se escribiera València, con acento grave, para que sonara a barceloní.

Los valencianistas, para que no se adulterara la genuina fonética valenciana con la precitada maniobra, reforzaron su posición de amor a la Lengua Valenciana poniéndole un acento agudo sobre la ‘é’, por lo que escriben Valéncia, sólo a los efectos de no sucumbir a la invasora imposición de la ortografía catalana.

La fonética es importante dentro de la gramática de una lengua. Es la vivacidad y vitalidad de la lengua misma. No es lo mismo, aunque se escriba igual, decir deu que déu. El deu sin acento en valenciano es 10 y el déu con acento es Dios.

De estas cosas tan científicas se ríe el rector de la Universidad de Valencia, el químico Francisco Tomás, un rector que de ciencia filológica debe tener lo que la Martirio de catedrática. Es decir, nada.

Un Rector que él sí es de risa, porque si tuviera vergüenza ajena no sería Rector, pues sólo le votó el 3 por ciento de los estudiantes de la Universidad en unas elecciones que, como en las repúblicas bananeras, se presentó él solo como candidato. Miren las cifras de su elección.

Acudieron a votar sólo 4.038 de las 53.584 personas (profesores, estudiantes y empleados) con derecho a voto. Es decir, votó sólo un 7,5 del censo. Y de este ridículo porcentaje, sólo un 3% eran estudiantes, un total de 1.424 votos de los 47.501 del censo. Sumando los votos favorables a él, sólo 1.399 de 53.584 personas le votaron Rector.

Ya me dirán dónde está su fundamento democrático y científico, donde está la abrumadora masa universitaria que sustenta su pretendida autoridad.

baltasarbueno@valenciahui.es
Publicado por Desconocido @ 14:46
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