miércoles, 02 de mayo de 2007
La batalla de la lengua valenciana V y VI

AVL. Historia de una traición (5): IU, PSOE y CiU aprobaron el primer texto legal que identificaba las lenguas catalana y valenciana

Cultura Valéncia Hui www.valenciahui.com

Baltasar Bueno (Vh) .- Hace 10 años, Izquierda Unida, a través de su diputado en Alicante, planteó a la comisión de Educación del Congreso de Diputados una Proposición no de Ley por la que se instaba al Gobierno de la nación "a establecer los mecanismos oportunos" para que los textos oficiales de la Administración fueran redactados también en las lenguas regionales, entre ellas la catalana, que, afirmaba dicho diputado en la Comunidad Valenciana se le denominaba valenciano.

El catalanismo intentaba el desembarco en el Congreso y sorprender a los diputados, arrancándoles la patente de legalidad para el catalán en Valencia, al tiempo que su órgano rector, el Instituto de Estudios Catalanes, el 12 de mayo, modificaba sus Estatutos, prolongando su autoridad lingüística sobre el valenciano, curiosamente "amparada por la Ley Orgánica 5/1982" (Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana".

El Grup d´Acció Valencianista protestó por estas acciones catalanistas y organizó una manifestación a celebrarse en Madrid el 20 de mayo de 1997, fecha en que iba a ser debatida en la citada comisión del Congreso la unión del valenciano y catalán, frente al monumento a la Constitución en el paseo de la Castellana, desplazándose a la capital de España numerosos valencianos -sólo el Grup fletó medio centenar de autobuses- portando gran cantidad de Senyeras y pancartas.

Acudieron gentes de las tres provincias. La arteria principal de Madrid se vio repleta de Senyeras. Cuando comenzó la concentración, en las Cortes ya se había aprobado la propuesta de Izquierda Unida con los votos a favor de PSOE y CIU más los nacionalistas. Era la primera vez que un texto legal identificaba valenciano y catalán.

Fue leído un manifiesto donde se decía que Alcaraz y Rahola habían vendido nuestra Lengua Valenciana a Cataluña "por 30 monedas de plata, ante la pasividad generalizada del resto de la clase política y con la ignorancia del pueblo español".

"Nuestro Reino de Valencia -decía el texto- no va a permitir que nuestra tierra siga siendo moneda de cambio entre los partidos que comparten el poder… No vamos a permitir que el pueblo valenciano siga estando engañado y traicionado por un partido socialista vendido a intereses ajenos a nuestra Comunidad y liderado por el mayor defraudador de la historia valenciana, Joan Lerma, quien sigue siendo el representante de la mentira, la desvergüenza y la frustración popular".

"Nuestra dignidad -proseguía- como valencianos no puede ser pisoteada por nadie, ni mucho menos en donde se pretende que reside la representación soberana del pueblo… Descalificamos y repudiamos a nuestros representantes en la medida en que no han sabido estar a la altura de los acontecimientos… Al igual que salimos a la calle en el 79 y en el 92, hoy el pueblo valenciano `tornar al carrer´ para decir basta a la agresión catalana. No a la lengua catalana. No a los países catalanes. No a los políticos corruptos que comercian con nuestra personalidad".

"Nuestro Estatuto de Autonomía, ganado en la calle por el pueblo y elevado a rango de constitucionalidad con el consenso de todas las fuerzas políticas valencianas, es hoy puesto en entredicho, no solo por un grupo de políticos del Congreso, sino incluso por el Tribunal Constitucional", se afirmaba.

No se libró de la andanada el Tribunal Constitucional compuesto "por jueces políticos, nombrados por los políticos que hicieron unas leyes políticas para acabar pisoteando nuestro Estatuto y nuestra personalidad valenciana".

"Ese tribunal de jueces, abogados, profesores y funcionarios aspirantes a políticos o políticos frustrados han tenido la desvergüenza de decirnos a los valencianos que nuestra lengua puede llamarse catalán… Su sentencia del 21 de abril la repudiamos con la máxima energía".

Los manifestantes se dirigieron luego al Tribunal Constitucional donde dejaron miles de escritos de protestas con sus correspondientes firmas, al tiempo que en el exterior se escuchó todo tipo de gritos.

En ningún momento de la manifestación tanto en el monumento como en el Tribunal Constitucional aparecieron junto a los manifestantes los de Unión Valenciana. Llegaron tarde y se hicieron una foto para hacer ver que sí había estado cuando ya no quedaba nadie Héctor Villalba, José María Chiquillo y Enric Esteve.

La foto la enviaron a la prensa y al día siguiente Unión Valenciana que ni organizó ni estuvo en la concentración aprovechó el papel y publicó un anuncio en los periódicos locales agradeciendo la asistencia a la misma, apropiándose sutilmente del éxito de la acción.

AVL, historia de una traición (6): El gobierno catalán desveló que Zaplana y Jordi Pujol estaban negociando la creación de la AVL
02.05.07 | 02:00. Archivado en Cultura

Baltasar Bueno(vh).- Los cimientos de para denominar legalmente a la Lengua Valenciana catalán y así poder trabajar con mayor tranquilidad en la labor de suplantación del idioma valenciano por la lengua catalana estaban puestos.

La sentencia del Tribunal Constitucional, que se cargaba las del TSJC y el TS en el pleito de Alternativa Universitaria contra la Universidad de Valencia, y el acuerdo de la comisión de Educación del Congreso de Diputados en la misma línea, animaron allanaron el camino a Eduardo Zaplana, presidente de la Generalidad Valenciana, a arrodillarse ante Jordi Pujol, presidente de la Generalidad de Cataluña, y cumplir el mandato de José María Aznar de que se hiciera en Valencia, en materia lingüística, lo que exigía Jordi Pujol, si es que quería tener el apoyo en Madrid de CIU para poder gobernar.

El PP tragó vientos y mareas catalanas con tal de gobernar España y los valencianos fuimos de nuevo moneda de cambio. Pujol impuso a Aznar y éste a Zaplana que eso de la lengua había que arreglarlo ya.

Así se hizo. A finales del mes de mayo de 1997, una semana después de la manifestación valencianista ante el Tribunal Constitucional, nerviosa la Generalidad de Cataluña por la reacción en contra del pueblo valenciano, destapó las conversaciones secretas que a tres bandas se estaba llevando a cabo entre las dos Generalidades y José María Aznar.

Xavier Trías, conseller de Presidencia de la Generalidad catalana desveló que el presidente de la Generalidad Valenciana, Eduardo Zaplana (PP), “tenía intención de crear un organismo con autoridad lingüística”, pero éste, según Trías, “debe de crearse de acuerdo con el Institut d´Estudis Catalans, ya que si tenemos una misma lengua lo lógico es buscar procedimientos para aproximar posiciones”.

Entonces se supo del doble juego que estaba llevando adelante Zaplana, quien lo de la Lengua Valenciana, por ser de Cartagena, nunca lo entendió y mucho menos la estimó, ni la aprendió, ni la habló, ni la utilizó para nada. Su afición y vocación fueron siempre las obras faraónicas.

Mientras negociaba por bajo mano y en secreto con el gobierno catalán la entrega y rendición de la Lengua Valenciana en manos del Institut d´Estudis Catalans, jugaba a apoyar a Lo Rat Penat, a la que le compró un palacete en la calle Trinquete Caballeros y se lo restauró, con el fin de tenerla controlada políticamente.

Los sectores valencianistas califican esta actitud de Eduardo Zaplana como una gran traición, la que negó desde el momento en que la hiciera pública Trías, pero que, al final, muchos meses después no tuvo más remedio que reconocerlo.

Las entidades culturales valencianistas convocaron una concentración en la plaza de toros de Valencia bajo el lema “Si a l´Estatut, si a l´idioma valencià”, pero la idea pronto se convirtió en una manifestación por las calles, idea ésta que extrañamente no defendía el presidente de Lo Rat Penat, Enric Esteve, quien prefería el acto del coso, porque hacer la manifestación era una “barbaridad”.

La posición de Esteve quedó de sobra explicada por los diversos cargos y posiciones que, con gobiernos PP, ha ostentado, entre ellos, el de jefe de compras de Canal 9 y el de vicepresidente de la Diputación de Valencia, donde sigue teniendo a su cargo las empresas públicas y las mesas de contrataciones y adjudicaciones.

A pesar de que Enric Esteve se jugó 300 millones de pesetas en la reunión de la coordinadora, de que la manifestación no iba a hacerse, ésta se celebró el 13 de junio de 1977.

Cuando el PP olió que la manifestación iba a ser un éxito, emitió un comunicado adhiriéndose y apoyando la manifestación y anunciando la presencia de sus dirigentes en la misma, a pesar de sus negociaciones subterráneas con Pujol sobre la futura creación de la AVL.

En el punto 3 de aquel comunicado, textualmente se leía: “El Partido Popular de la Comunidad Valenciana quiere trasladar un mensaje de tranquilidad a la sociedad valenciana. En tanto el Partido Popular gobierne las instituciones, ni nuestras señas de identidad, ni nuestro ordenamiento jurídico, estarán en juego, siendo tan sólo susceptibles de discusión en el debate político a instancias de fuerzas (PSOE e IU)…”
El texto, en el que tuvo mucho arte y parte Serafín Castellano, no podía ser más profético, pero en contrario. El PP, a imposición de Jordi Pujol, y con la inestimable ayuda de PSOE e IU montaron la Academia Valenciana de la Lengua, que se está cargando una de nuestras más preciadas señas de identidad, la Lengua Valenciana y suplantándola por la catalana.

Tags: Valencianismo, catalanismo, carod, Montilla, Sentandreu, Coalición

Publicado por La_Seu a las 10:37 | 1 Comentarios | Enviar
Comentarios
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Autor: Invitado
Fecha: jueves, 19 de junio de 2008
Hora: 12:35

"Si a l´Estatut, si a l´idioma valencià."

pots traduir al català la frase? :$