Lunes, 23 de abril de 2007
La ca?da del Reino de Valencia

Con la sanguinaria Batalla de Almansa no s?lo se proclam? a Felipe V como el primer monarca Borb?n sino que se acab? con las fronteras que traz? el rey Jaime I en 1238

C. VELASCO/ VALENCIA


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La batalla comenz? poco antes de las 15 horas hace 300 a?os. Almansa se convirti? en el desgarrador escenario de una carnicer?a espantosa sin precedentes en la pen?nsula ib?rica aquel 25 de abril. Caus? 1.500 bajas en las filas francoespa?olas y otras 7.500 en el ej?rcito austracista. Fue una derrota cuyas consecuencias se arrastran tres siglos despu?s y a?n as? la efem?ride se conmemora. ?Por qu?? Para no olvidar el d?a en que el entonces reconocido Reino de Valencia comenz? a ser ?aniquilado pol?ticamente?, seg?n el antrop?logo Joan Francesc Mira, autor de Almansa 1707 despr?s de la batalla.

La contienda, en la que dos ej?rcitos luchaban por que se reconociera a sus reyes (Felipe V, por la dinast?a borb?nica, o el archiduque Carlos, por los Austrias) la soberan?a de los territorios de la Corona de Arag?n y el Reino de Castilla, ha sido ampliamente estudiada por su valor militar y estrat?gico. ?Fue de las primeras batallas que se disputaban en la pen?nsula con la participaci?n de huestes de diez naciones?, explic? Miguel Jover i Cerd?, de la RACV.

A partir de la derrota, el ej?rcito borb?nico tom? el Reino de Valencia, que fund? Jaime I en 1238, para exterminarlo como entidad, seg?n Joan F. Mira, quien a?ade: ?Desde Almansa, los duques de Berwick y de Orleans se dirigieron hacia Valencia. En primer lugar, aseguraron el camino de Castilla y la conquista de Requena, Chiva y Cheste para controlar as? el centro y sur de los territorios valencianos?.

Las autoridades locales pidieron a los ej?rcitos austracistas que detuvieran la retirada, pero fue en vano. El 7 de mayo de 1707 el Consell General, constando que se encontraban ?sin defensa y sin virrey?, acord? la capitulaci?n. El jurat en cap (lo que hoy ser?a el pleno municipal) consider? m?s prudente, a juicio de Joan F. Mira, ?volver a la obediencia de Felipe V?. La decisi?n de abrir las puertas al enemigo provoc? un alboroto tal que la gente entraba a la Casa de la Ciutat (lo que hoy ser?a el Ayuntamiento) no s?lo amenaz? a las autoridades, sino que pidi? armas y p?lvora para defender las murallas.

El 8 de mayo de 1707 el mariscal de campo Antonio del Valle, que posteriormente fue nombrado gobernador de la ciudad, con un destacamento de tropas castellanas se present? en Valencia. El goteo de las ciudades del Reino que ca?an al bando borb?nico fue persistente: Alzira lo hizo el 28 de mayo, Alcoi a principios de 1708 y Alicante el 19 de abril. La conquista del Reino de Valencia result? definitiva.

El archiduque Carlos, que en 1703 fue proclamado rey de los territorios peninsulares en Viena y admitido como tal dos a?os despu?s en D?nia tras la revuelta a cargo del general Basset, huy? a Barcelona y ?sta cay? en 1714.

El enfrentamiento de los dos bandos no s?lo supon?a la rivalidad de dos dinast?as regias, sino tambi?n ?dos formas de gobierno completamente distintas?, el modelo ?centralista y de monarqu?a absoluta borb?nica y el de autonom?a territorial de los Austrias?. Adem?s, el desenlace fue diferente en la pen?nsula, donde venci? Francia, que en el resto de Europa, donde ganaron los aliados. Eduard Mira explica esta duplicidad de vencidos: ?Almansa, con su diversidad de pueblos enfrentados, vendr?a a ser para la Europa del siglo XVIII como el polvor?n de los Balcanes para la I Guerra Mundial?.

La Batalla de Almansa, que se enmarca dentro de la Guerra de Sucesi?n espa?ola, no se entiende sin el inter?s de las naciones europeas por controlar el comercio mar?timo (desde las costas de la pen?nsula ib?rica) con Am?rica. De ah? que despu?s de la contienda albacete?a, las armas continuar?n alzadas en Europa hasta 1713.

?En la guerra se jugaba el futuro del gran comercio atl?ntico o el dominio del mar?, escribe Joan F. Mira. Inglaterra y Holanda no pod?an tolerar el bloque hegem?nico francoespa?ol en manos de la dinast?a borb?nica porque dicha uni?n les privaba de la relaci?n con las nuevas tierras. Quer?an limitar o anular los privilegios y ventajas que los franceses hab?an conseguido en el comercio internacional, tanto en las rutas atl?nticas como en los territorios peninsulares y declararon la guerra en 1701. Otro ejemplo que clarifica el inter?s econ?mico del conflicto es que cuando en 1703 Portugal se sum? con Holanda e Inglaterra, ?sta se asegur? ?el derecho preferente de importar vinos portugueses y exportar telas y otras manufacturas al Brasil, donde se hab?a encontrado oro en abundancia?.

En el tratado de Utrecht (1713) se firm? que Inglaterra obten?a Gibraltar, Menorca y el nav?o de permiso (derecho limitado a comerciar con las Indias espa?olas) y el asiento de negros (para comerciar con esclavos en las Indias), seg?n Eduard Mira. Este tratado tambi?n consagr? la p?rdida de titularidad hisp?nica sobre las tierras europeas, que recalaron en Austria.

?Todo esto se podr?a haber evitado? Los investigadores no son partidarios de hacer ?historia-ficci?n?, pero si Luis XIV no hubiera testamentado ?en el ?ltimo momento y bajo presi?n? a favor de su nieto, no hubiera atacado Holanda y no hubiera reconocido los derechos de Felipe V a la corona francesa ?la guerra no se habr?a producido o habr?a sido limitada?.

Tags: Valencianismo, catalanismo, carod, Montilla, Sentandreu, Coalición

Publicado por La_Seu @ 13:51
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